sábado, 5 de mayo de 2012
Cuando suba la marea.
Y ahora sé que nunca he sido tu princesa, que no es azul la sangre de mis venas y ahora sé que el día que yo me muera, me tumbaré sobre la arena Y que me lleve lejos cuando suba, la marea.
Cuándo, cuándo.
Cuando mi alma se envenena, cuando se oyen los latidos, cuando se escuchan las penas, cuando suena tanto ruido, de ir arrastrando nuestras cadenas, encadenado al olvido en un castillo de arena.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)





